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Amenazas y Presiones de Desarrollo
Aunque el Corredor fue designado oficialmente como Reserva Natural en abril del 2008, continúa amenazado por la propuesta construcción de sobre 3,000 unidades residenciales y turísticas con 3 campos de golf, entre otras facilidades, como parte de los proyectos Dos Mares Resort y San Miguel Resort. Estos proyectos empeorarían significativamente la grave situación de falta de agua en las comunidades de la región noreste de la Isla, limitando a su vez el acceso público a las playas. Además, privatizarían terrenos públicos y ocasionarían la destrucción irreparable de los recursos naturales únicos y singulares que alberga el Corredor.
- Al Agua
Miles de residentes de Río Grande, Luquillo, Fajardo y Ceiba sufren de racionamientos de agua diariamiente. Estos proyectos empeorarán la grave situación de escasez de agua en la región este del país. Desafortunadamente, aún con el agua adicional que producirá el nuevo Acueducto Regional del Noreste en Fajardo, se estima que habrá un déficit de sobre 4 millones de galones diarios de agua en los municipios de esta región; ésto sin añadirle la construcción de los proyectos propuestos en el Corredor. Esta cantidad de agua equivale a aproximadamente las necesidades de agua diarias del municipio de Luquillo y la mitad del municipio de Ceiba.
- Al Ambiente
El Corredor es un área de extraordinario valor natural y escénico en Puerto Rico y el Caribe. Los proyectos propuestos impactarían bosques costeros, humedales, manglares, arrecifes, una laguna bioluminiscente y millas de playas vírgenes, que sirven de hábitat para sobre 40 especies raras, vulnerables o en peligro de extinción, y hasta únicas de Puerto Rico. Además, las playas del Corredor son consideradas uno de los tres lugares más importantes en los Estados Unidos para el anidaje del tinglar, la tortuga marina más grande del mundo.
- Al Acceso Libre a Nuestras Costas
Los proyectistas han pedido al Gobierno que no les obligue a proveer acceso libre a la ciudadanía a través de la entrada principal de los proyectos, prohibiendo así el acceso público a las playas. De esta forma, las playas y las fincas públicas Las Paulinas y Convento Norte, entre otros recursos naturales, serían privatizados para beneficio exclusivo de los residentes y los huéspedes de estos proyectos.
Photo courtesy Jennifer Hattam/Sierra Club Collection; all rights reserved.
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