Un nuevo estudio revela los beneficios climáticos ocultos de las algas marinas/New Study Reveals Seaweed’s Hidden Climate Benefits

Adaptado al español por Fabián Capecchi sobre el artículo original de Mary Kate McCoy publicado en Conservation.org

La humilde alga marina está siendo reconocida en la actualidad. Se le considera un superalimento sostenible, un reemplazo biodegradable para el envasado de plásticos y un suplemento alimenticio para reducir las emisiones de metano en el ganado. Ahora, una nueva investigación muestra que los bosques de algas marinas, como las masivas torres de algas kelp bajo el agua, podrían desempeñar un papel aún más importante en la lucha contra el cambio climático.

Un estudio realizado por investigadores de Conservation International y la Universidad de Australia Occidental, encontró que las algas marinas absorben tanto carbono, responsable del calentamiento global, como la selva amazónica. Sin embargo, no todos los bosques de algas marinas son iguales, algunos ofrecen mayores beneficios climáticos que otros.

Albert Pessarrodona, autor principal del estudio y un investigador postdoctoral en Conservation International declaró:.

Durante años, hemos sospechado que las algas marinas son una aliada menospreciada en la lucha contra el cambio climático. Nuestra investigación buscó examinar este potencial. Analizamos de cerca los bosques de algas marinas, como aquellos formados por kelp, un alga marina de muy rápido crecimiento, y descubrimos que la conservación y restauración de estos bosques en todo el mundo, podrían evitar que aproximadamente 36 millones de toneladas métricas de carbono se liberen a la atmósfera. Esto equivale a la cantidad de carbono capturado por entre 1.1 y 1.6 mil millones de árboles.

Sin embargo, no todos los bosques de algas marinas tienen el mismo impacto en la captura de carbono. La ubicación es un factor determinante. Los bosques de algas marinas en regiones templadas y polares absorben más carbono que aquellos en aguas más cálidas y tropicales. Esto se debe a que las aguas frescas y ricas en nutrientes favorecen el crecimiento de los bosques más altos, lo que los hace más eficientes en la absorción de carbono.

Bajo las condiciones adecuadas, las algas marinas podrían, de hecho, ser un cambio fundamental en la lucha contra el cambio climático. Los bosques de algas marinas tienen la capacidad de absorber cantidades sustanciales de carbono, pero su importancia radica en su habilidad para retener ese carbono fuera de la atmósfera durante períodos prolongados.

Al igual que la mayoría de las plantas, las algas marinas capturan carbono durante su crecimiento. Cuando mueren, parte de ellas se hunde en el fondo del océano, o queda enterrada en capas de sedimento, donde el carbono puede permanecer retenido durante cientos de años. Los bosques de algas marinas situados cerca del océano profundo, como aquellos que se encuentran en islas oceánicas, cañones o fiordos con alta sedimentación, tienen un mayor potencial para el secuestro de carbono.

Hasta ahora, ha sido difícil cuantificar la cantidad de carbono que los bosques de algas marinas almacenan, debido al desafío de medir el carbono en áreas de mar profundo de difícil acceso. Para ayudar, creamos un marco como parte de este estudio que categoriza las costas según su potencial de secuestro de carbono, e identifica áreas que son de vital importancia para la conservación. Por ejemplo, la costa de Chile, que cuenta con muchos fiordos, aguas frescas y bosques prolíficos de algas marinas, tendrá un mayor potencial de retención de carbono que una costa en los trópicos que no cuenta con las mismas condiciones.

¿Cómo se pueden aplicar estos hallazgos a la conservación marina?

AP: Los científicos que estudian el "carbono azul", es decir, el carbono secuestrado por los ecosistemas oceánicos y costeros, se han enfocado principalmente en los manglares tropicales. Son verdaderas estrellas climáticas, pero están lejos de ser el único ecosistema marino que almacena grandes cantidades de carbono. Nuestra investigación muestra que los ecosistemas en otras partes del mundo, que generalmente han sido pasados por alto en el ámbito del carbono azul, también pueden desempeñar un papel en la protección del clima.

Es alentador ver evidencia de que los bosques de algas marinas en áreas como el Gran Arrecife del Sur de Australia o frente a las costas de Noruega, Chile y Japón, lugares que antes creíamos que tenían oportunidades limitadas para combatir el cambio climático, tienen el potencial de captar y retener cantidades significativas de carbono. Pero solo obtendremos esos beneficios si protegemos estos bosques submarinos, o restauramos los que se han perdido. Los bosques de algas marinas están desapareciendo a un ritmo alarmante en todo el mundo debido a la contaminación y el calentamiento del océano. 

Esperamos que esta investigación llame la atención sobre la importancia de los bosques de algas marinas, desde el almacenamiento de carbono hasta el aumento de la biodiversidad y el apoyo a los hábitats de peces en todo el mundo. No existe una solución mágica para frenar el cambio climático; es un esfuerzo conjunto que requiere la mayor cantidad posible de soluciones. 

Estos estudios demuestran que proteger y restaurar los bosques de algas marinas forman parte de las herramientas mundiales para abordar el cambio climático.

El Sierra Club te mantiene al día sobre este tipo de investigaciones que se hacen como parte importante del esfuerzo por mitigar o desacelerar los efectos del cambio climático, que venimos padeciendo y que cada vez podrían ser peores.