Adaptación al español por Eli García del artículo original de Christian Gerlach publicado en sierraclub.org.
Muchos de nosotros tenemos la suerte de haber leído a las generaciones que nos precedieron. Los conocimientos, la lengua, las tradiciones culturales, las visiones del mundo, las historias orales, los recursos naturales y los lugares especiales que nos conectan y proporcionan vínculos intergeneracionales. Aprendí a una edad temprana que tomamos prestados los recursos de las generaciones futuras, y por esa razón, necesitamos actuar como los protectores de la tierra para que las próximas generaciones sobrevivan, no solo de nuestra especie, sino de todas las especies.
Fui criado por un hombre sabio y amable que me enseñó cuál es nuestro lugar en el tiempo y en este planeta, así como nuestro rol en todo ello. Soy privilegiado de tener ahora la oportunidad de disfrutar y proteger nuestras magníficas tierras públicas con mi carrera, trabajando para salvar algunos de los mismos lugares que mi padre, Siegfried Gerlach, me mostró cuando era niño. Trabajar para proteger estas tierras ha sido mi forma de honrar su memoria desde que murió en 2019.
Uno de mis mejores recuerdos explorando tierras públicas fue el Día de la Tierra en 2018 durante un viaje con mi padre, el año antes de fallecer. Habíamos escuchado hablar de un posible proyecto eólico que se estaba considerando cerca de Searchlight, Nevada, y queríamos ver el área antes de que ocurriera cualquier tipo de desarrollo.
Mi familia y yo empacamos el auto y salimos el domingo al final de la tarde después de una comida familiar, una tradición nuestra de todos los domingos. Nos dirigimos a recorrer el circuito que rodea el área de Wee Thump Joshua Tree Wilderness, cerca de Searchlight. A lo largo del camino, recordamos todas las veces que mi mamá y mi papá nos llevaron de excursión a ver el antiguo bosque de árboles Joshua. La permanencia de esos árboles siempre será tan hermosa para mí como los recuerdos de aquellos tiempos con mi familia, descubriendo lugares impresionantes por toda Nevada.
Aquellos entrañables momentos inspiraron en gran medida mi carrera actual como organizador de tierras públicas en el Sierra Club. Defender la conservación de estas tierras, como el propuesto Monumento Nacional Avi Kwa Ame en Nevada, es un motivo de orgullo y la forma en que sé honrar a mi padre, su memoria y las lecciones que me impartió.
Hay lugares que siempre serán cercanos y queridos en nuestros corazones, desde los recuerdos que tenemos de ellos hasta las personas con las que compartimos esos lugares. Al igual que espero conservar los recuerdos de los viajes con mi padre al bosque de árboles Joshua en Wee Thump, espero ver el área de Avi Kwa Ame preservada como monumento nacional. Debemos identificar los lugares que merecen ser protegidos e instar a nuestros líderes a que actúen para preservar nuestro mundo natural, para que las generaciones futuras algún día también puedan seguir explorando, disfrutando y protegiendo lugares como Avi Kwa Ame.
Esto es especialmente cierto para los pueblos originarios de este país que desean salvar lo que queda de sus tierras ancestrales, proteger los conocimientos y las tradiciones culturales y honrar a la Madre Tierra. Son los pueblos Indígenas que tienen conexiones culturales vivas y sus propios recuerdos de la tierra en el propuesto Monumento Nacional Avi Kwa Ame, los que están liderando el esfuerzo para tratar de preservar el área.
Avi Kwa Ame son las tierras tradicionales y ancestrales de la tribu sureña Paiutes y Fort Mohave, o Pipa Aha Macav (Gente junto al río), como se refieren a sí mismos. Es más, la Montaña del Espíritu, las Montañas Muertas y el área circundante dentro del monumento propuesto están estrechamente vinculadas a las historias de la creación, la cosmología y el bienestar de los 10 grupos de pueblos de habla yumana.
Formación
El área también tiene importancia cultural para el pueblo Mohave, Chemehuevi Paiute, Moapa Paiute, Las Vegas Paiute y Hopi. Hay yacimientos prehistóricos de turquesa utilizados por nativos americanos como los pueblos sureños Paiutes, los Shoshone del oeste y Mohave, que se remontan a cientos de años, y secciones del histórico camino de Mojave, originalmente utilizado por los pueblos Indígenas para transportar mercancías desde el suroeste y comerciar con las tribus costeras.
El trabajo de conservación de la tierra y la cultura siempre estuvo profundamente arraigado en las lecciones que mi padre me enseñó cuando era niño. Preservar los recursos naturales que han sido mantenidos por generaciones pasadas es fundamental para nuestro futuro. Ese conocimiento tradicional que muchos de nosotros hemos recibido de nuestros antepasados es lo que ahora buscan los científicos y los gobiernos de todo el mundo: preservar el mundo natural y los sistemas que nos proporcionan, a nosotros y a todas las especies de este planeta, aire limpio, agua y la vida misma.
Hoy, el Sierra Club responde a este llamado dando prioridad al esfuerzo de proteger el 30% de las tierras, las aguas, los océanos y los espacios verdes de aquí al año 2030. Es un esfuerzo fundamental para preservar nuestro planeta para quienes vienen después de nosotros. Designar el Monumento Nacional Avi Kwa Ame/Montaña del Espíritu, no solo sería un gran paso hacia el logro de estos objetivos, sino que nos ayudaría a proteger una cultura, un conocimiento tradicional y una historia irremplazable